El Gobierno provincial informó que logró reducir más del 70% la cantidad de ganado expuesto a las inundaciones en las zonas bajas del río. La creciente, vinculada con las lluvias en las cuencas superiores y las maniobras en las represas de Yacyretá e Itaipú, obligó a intensificar los operativos de evacuación y las medidas de prevención.
El aumento del caudal del río Paraná, en un escenario marcado por el avance del fenómeno climático de El Niño, encendió las alertas en las zonas ribereñas de Santa Fe y aceleró el traslado de miles de animales desde las islas hacia terrenos más elevados, con el objetivo de evitar pérdidas ante posibles inundaciones.
Según informó el Gobierno provincial, el operativo permitió reducir en más del 70% la cantidad de ganado que permanecía expuesto en áreas bajas e inundables, mediante una estrategia que combina asistencia técnica, coordinación con productores, flexibilización de trámites sanitarios y apoyo logístico para el transporte terrestre y fluvial.
La situación está relacionada con las precipitaciones registradas en las cuencas altas del Paraná y con la apertura de compuertas de las represas hidroeléctricas de Yacyretá e Itaipú, factores que contribuyen al incremento del caudal aguas abajo.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo, encabezado por Gustavo Puccini, destacaron que la respuesta anticipada de los productores y la presencia de equipos provinciales en el territorio permitieron avanzar con el retiro preventivo del ganado antes de que las condiciones de anegamiento dificultaran las maniobras.

Gran disminución de animales en las zonas de riesgo
De acuerdo con el último relevamiento del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), actualizado al 19 de octubre de 2026, en las islas de jurisdicción santafesina permanecían 181.798 bovinos y 8.908 equinos de trabajo.
La cifra representa una disminución significativa respecto de comienzos de agosto, cuando se habían contabilizado más de 709.300 animales potencialmente amenazados por la creciente, entre ellos 660.993 vacunos, distribuidos en más de 6.100 unidades productivas costeras.
Si se considera exclusivamente el ganado bovino, la reducción del stock en las islas alcanza aproximadamente el 72,5%, lo que refleja la magnitud de los movimientos realizados durante los últimos meses.
Los departamentos Garay y San Javier, donde la actividad ganadera en zonas ribereñas tiene una presencia importante, concentran buena parte de los traslados hacia establecimientos ubicados en tierras continentales más seguras.
El ministro Puccini y el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, señalaron que la ganadería de islas históricamente debe adaptarse a los ciclos naturales del Paraná, aunque advirtieron que el escenario actual presenta características particulares.
Luego de varios años de niveles bajos del río y una prolongada sequía, numerosos productores habían concentrado una importante cantidad de animales en los pastizales isleños. El nuevo ciclo de creciente obliga ahora a revertir esa situación y trasladar las haciendas hacia tierra firme.

Facilidades para trasladar animales y evitar demoras
Uno de los aspectos centrales del operativo fue la flexibilización de los procedimientos administrativos necesarios para movilizar ganado.
A pedido del Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe, el Senasa autorizó, en el marco de la emergencia hídrica, la utilización del Certificado Provisorio de Tránsito Animal (CPTA) y modificaciones en la emisión de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTE).
Estas herramientas permiten agilizar los movimientos sin eliminar los controles sanitarios y fiscales correspondientes.
Desde agosto se concretaron 1.608 movimientos de vacunos evacuados, con destinos de pastaje o invernada de emergencia habilitados en los departamentos santafesinos de Vera, General Obligado y San Justo, además de establecimientos ubicados en Córdoba, Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero.
Adaptaron accesos y embarcaderos para facilitar la evacuación
La creciente también obligó a realizar intervenciones en sectores estratégicos para permitir el desplazamiento de los animales.
En San Javier, la Secretaría de Recursos Hídricos coordinó trabajos de apertura y ensanche del albardón costero, junto con la empresa encargada de las defensas urbanas.
Allí se habilitó una calle de paso para que los arreos puedan ingresar a tierra firme sin obstáculos y sin comprometer las estructuras destinadas a proteger a la población frente al avance del agua.
En tanto, en Puerto Reconquista, el Ente Administrador del Puerto de Reconquista (Eapre) realizó mejoras en el embarcadero utilizado para descargar animales transportados mediante barcazas.
Las operaciones fluviales se desarrollan bajo coordinación con Prefectura Naval Argentina, que mantiene un monitoreo de las condiciones de navegación.

Medidas de seguridad y advertencias en las rutas
El desplazamiento masivo de ganado también genera riesgos para quienes participan en las tareas y para los automovilistas que circulan por las rutas cercanas a las zonas inundables.
Por ese motivo, el Gobierno provincial dispuso el uso obligatorio de chalecos salvavidas para el personal que trabaja en arreos y maniobras desde embarcaciones, además de suspender las operaciones nocturnas.
Paralelamente, se reforzaron los patrullajes preventivos por la presencia de animales en las banquinas de la ruta provincial 1, en los departamentos Garay y San Javier, y de la ruta nacional 11, entre Villa Ocampo y Las Toscas.
En estos procedimientos intervienen la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Vialidad Provincial y Protección Civil.
El monitoreo continuará mientras avance la creciente
Como parte del dispositivo de asistencia, permanece habilitada la plataforma Ropeca, el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte para la Emergencia Agropecuaria.
La herramienta permite vincular a productores afectados con oferentes de campos para pastaje temporal, reservas de forraje y servicios de transporte terrestre o fluvial.
Desde el Gobierno provincial anticiparon que los equipos técnicos continuarán realizando evaluaciones semanales hasta completar el resguardo de los animales que todavía permanecen en las islas.
La evolución del caudal del Paraná durante las próximas semanas será determinante, tanto para la actividad ganadera de las zonas ribereñas como para las comunidades asentadas a lo largo de su recorrido.
Aunque los operativos informados se concentran principalmente en sectores del centro y norte santafesino, el comportamiento del río también constituye un factor de atención para las localidades del sur provincial, entre ellas San Lorenzo, Puerto General San Martín, Fray Luis Beltrán y el resto del Cordón Industrial.
