Regionales

    Inauguración de la canchita de “El Semillero”

    El sábado 4 de junio se realizó la inauguración de la canchita de El Semillero, en calle San Martín y Primera Junta de San Lorenzo, una casa de atención y acompañamiento comunitario que es sostenida por el movimiento Ni un pibe menos por la droga y Soberanía Popular , donde se pudo mostrar el trabajo que viene realizando el espacio junto a los talleristas y los pibes que son parte de la institución.

    Fue una hermosa tarde de encuentro entre amigos, compañeros, familias, vecinos y todos los que vienen siendo parte de la lucha contra las adicciones. Como nos comentó el coordinador del espacio, Luciano Garnero: “Nosotros organizamos talleres culturales, deportivos, recreativos y de oficio, con el fin de que los pibes puedan poner en juego su potencial creativo, encontrar un proyecto para su vida ya la vez generar vínculos que le permitan sentirse parte de una construcción colectiva. Le ofrecemos un respirador vincular que opera como anclaje y fortalecimiento de los lazos sociales, en la institución contamos también con el equipo profesional de salud, tanto psicólogo como trabajador social y el resto de los operadores que están para acompañar a quienes están atravesando un consumo problemático de sustancias. En un país donde la mitad de los pibes son pobres, estamos hablando de millones que nacen despojados de todo, que quedan fuera de las escuelas, que trabajan desde muy chicos, que sus padres nunca tuvieron laburo en blanco o viven de changas, que no tienen acceso al sistema de salud, etc. En ese contexto aparece la cultura narco que crece y se desarrolla usando a los pibes como soldaditos, ofreciéndoles una salida que se presenta como la única posibilidad para ellos, y que tiene como precio de dejar su vida cuidando un bunker o siendo sicarios. Es muy fuerte el peso que tiene la narcocriminalidad en los barrios populares, y el rol social que juega la droga para reducir la angustia de los pibes. Vivimos en una sociedad en crisis, en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa En ese contexto aparece la cultura narco que crece y se desarrolla usando a los pibes como soldaditos, ofreciéndoles una salida que se presenta como única la posibilidad para ellos, y que tiene como precio de dejar su vida cuidando un bunker o siendo sicarios. Es muy fuerte el peso que tiene la narcocriminalidad en los barrios populares, y el rol social que juega la droga para reducir la angustia de los pibes. Vivimos en una sociedad en crisis, en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa En ese contexto aparece la cultura narco que crece y se desarrolla usando a los pibes como soldaditos, ofreciéndoles una salida que se presenta como única la posibilidad para ellos, y que tiene como precio de dejar su vida cuidando un bunker o siendo sicarios. Es muy fuerte el peso que tiene la narcocriminalidad en los barrios populares, y el rol social que juega la droga para reducir la angustia de los pibes. Vivimos en una sociedad en crisis, en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa y que tiene como precio de dejar su vida cuidando un bunker o siendo sicarios. Es muy fuerte el peso que tiene la narcocriminalidad en los barrios populares, y el rol social que juega la droga para reducir la angustia de los pibes. Vivimos en una sociedad en crisis, en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa y que tiene como precio de dejar su vida cuidando un bunker o siendo sicarios. Es muy fuerte el peso que tiene la narcocriminalidad en los barrios populares, y el rol social que juega la droga para reducir la angustia de los pibes. Vivimos en una sociedad en crisis, en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa en donde crece la sobreoferta de sustancias y en la que todos los días se alimenta una cultura tóxica. Es la fórmula adictiva perfecta para que crezcan los consumos problemáticos, la sustancia se constituye en una “respuesta monstruosa frente a una carencia monstruosa”.

    Todo esto sostenido por ideas dominantes que todos los días promueven el individualismo, el desinterés por los demás, la “meritocracia”, una cultura consumista que nos hace creer que cuantos más objetos tengamos vamos a ser más felices. En este contexto es clave seguir abriendo espacios comunitarios que promuevan los lazos sociales, la solidaridad, el deporte (eje fundamental de la prevención) y la organización colectiva como herramienta transformadora de la realidad ”, continuó Garnero, para culminar diciendo que “es posible un mejor futuro para la juventud, donde la droga no se constituya en la única respuesta que este sistema les ofrece a los sufrimientos de los pibes, pero para eso necesitamos que miles se involucren activamente en la pelea por garantizar el acceso a la educación, el trabajo, el deporte, la cultura, la salud”.

    La jornada se desarrolló durante toda la tarde del sábado, donde funcionó una radio, se realizaron clases abiertas de todos los deportes de El Semillero, se hizo un torneo de penales, a la vez que brindaron una merienda organizada por el merendero Arcoiris de la Corriente Clasista y Combativa,  con torta fritas, pastelitos y chocolatada para todos los que asistieron.

    Se acercaron a dar sus saludos el centro de excombatientes de Malvinas de San Lorenzo, la agrupación de Docentes Autoconvocados del cordón industrial, la Campaña por la Emergencia Nacional en violencia hacia las mujeres, el referente local de Soberanía Popular Germán Mangione   y también se leyó un saludo del diputado provincial Carlos Del Frade.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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