La aventura del té

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Hoy les voy a contar la interesante historia de Robert Fortune, un botánico y explorador escocés que vivió entre el 1812 y 1880, y que pasó a la historia por ser el hombre que introdujo en la India, desde la China, la planta de té Camellia  sinensis.  

Fortune fue un valiente y osado aventurero que realizó cuatro expediciones por el Este Asiático en 1840, con el objeto de recopilar información sobre el cultivo y el proceso de elaboración del té, que en ese entonces, era el secreto mejor guardado de China.

Hacia el año 1840, China era el único productor mundial de té de calidad, y por casi 200 años, la Compañía de las Indias Orientales (al servicio de la Corona Británica) había estado vendiendo opio a China, e intercambiando por té, para luego venderlo al resto del  mundo.

Sin hablar chino, Fortune  conocía las costumbres de ese país tan lejano, había adquirido la destreza necesaria para manejar los “palitos” en las comidas, y había enviado en su viaje de vuelta un centenar de plantas hasta entonces desconocidas en Occidente, como crisantemos y azaleas.

Y escandalizó a los investigadores de la época cuando declaró que el té verde y el té negro provenían de la misma especie… toda una herejía para la comunidad científica occidental!

Esa misión lo transformó en un espía que tuvo que  infiltrarse en las plantaciones de té de la China, obtener sus preciosas semillas, y transportarlas a la India. Una  tarea más que peligrosa, ya que se trataba ni más ni menos de robar los secretos del té a quienes los habían guardado celosamente para sí por miles de años.

Aprendió mandarín, adoptó el traje local, se afeitó la cabeza y se puso una cola de caballo; así pudo entrar en la ciudad prohibida de Suzhou sin llamar la atención.

Fortune hizo varios envíos  a Inglaterra durante los tres años de su primera misión. Su segundo viaje a China para la empresa de las Indias Orientales fue para obtener las mejores semillas para establecer plantaciones de té en la India. Una vez más, se disfrazó como el chino "de una provincia lejana”, y se dirigió a las regiones de cultivo del té del país. Sus esfuerzos resultaron fructíferos con  el envío de más de 20.000 plantas. Así se estableció la industria del té en la India.

Gracias a este intrépido botánico y audaz viajero, que publicó cuatro libros,  se lograron revelar algunos de los misterios del Té.  Hasta la próxima!

 

Ing. Maricel Pedrozo

M.P. 82-2-1504

 

 

 

 

 

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