¿Comida y té…?

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La respuesta es . Se puede acompañar una gran variedad de comidas con té.  Se trata de una propuesta muy saludable, una práctica que está internalizada en la cultura de muchos países.

Lo cierto es que el té ya trascendió largamente su estatus de bebida ocasional para ser una gran compañía y también un elemento gourmet. Los tés pueden acompañar muchas comidas de diferentes sabores y texturas.

El té es una infusión llena de matices, aromas y sabores. Por eso, para cada comida hay un té que le viene mejor que otro.

Arranquemos con los saladitos. Aquí entra en escena el maravilloso Té Chino Verde, ideal para  acompañar sandwichs, tarteletas, chipacitos, tablas de distintos quesos o un mágico Té Oolong de Taiwán también combina de maravilla con platos salados más definidos.

Ahora, la mejor sugerencia para maridar comidas dulces es el potente Té Negro en sus diferentes versiones, puro de origen como el Chino Keemun, o las joyas de la India como Ceylon y Darjeeling, sin dejar de destacar los Blends de origen como el Earl Grey con un toque cítrico de bergamota, Antoniette con pétalos de rosa, vainilla y chocolate, Sweet Coco con vainilla, hebras de coco y chocolate, o Chocomint que combina como nadie la menta y el chocolate. Todos pueden fusionarse dulcemente en el paladar con tortas, bocaditos, scones, masas secas. Y este mismo efecto se consigue con  dos tés rojos, el  Pu-erh o Rojo Chino y el Rooibos Sudafricano.

Considerados sus múltiples y variados perfiles gustativos y aromáticos, el té se puede comparar con el vino. A medida que vamos experimentando con diferentes tipos de té, nos damos cuenta de que algunos tés combinan bien con ciertos alimentos, pero no con otros. Y la manera de acompañarlos nos hace disfrutar más, realzando el sabor tanto de la comida como del té.  Por supuesto, siempre y cuando hablemos de los tés puros de alta calidad.

La regla general es emparejar la comida fuerte con los tés fuertes, la comida ligera con los tés ligeros, los alimentos ahumados con los tés ahumados, los alimentos afrutados con los tés afrutados, etc. Pero siempre cada regla tiene su excepción.

El objetivo del maridaje, en general,  es lograr una combinación entre la bebida y la comida, potenciando sus sabores y aromas. En el caso del té es lo mismo, la idea es que se complementen y puedan mejorar la apreciación sensorial de ambos. Buena Salud!

 

Ing. Maricel Pedrozo

M.P. 82-2-1504

 

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