La mística del Té

0
0
0
s2sdefault

Si nos referimos a la función del té como herramienta social, el té se ofrece, el té se invita, en definitiva; el té se comparte. Pero además, el té se puede preparar y tomar en soledad, a solas con uno mismo y entablando una  conversación interna con tu corazón, que nos puede brindar la oportunidad perfecta para conectar, o reconectar, con nuestro yo interior, tan frecuentemente olvidado, y aprender a conocernos a nosotros mismos, con lo bueno y malo que tenemos.

Dentro del budismo se considera que el té ayuda a cultivar el cuerpo y la mente, tanto por los beneficios físicos que aporta,  como por ser una bebida que facilita la iluminación y el autoconocimiento, aumenta nuestra concentración, aleja la apatía, la somnolencia y elimina el cansancio acumulado a lo largo del día.

Esta relación entre meditación y té va más allá, toda la historia del té ha estado siempre ligada a cierta aura de misticismo y leyenda,  unida tanto al budismo como a la filosofía zen.

Si nos sinceramos, a la mayoría de nosotros, nos cuesta estar a solas, ya que no sólo tenemos la tele o la radio para hacernos compañía, hoy las redes sociales hacen que el intentar pasar un rato en soledad esté considerado casi una rareza por lo menos. La soledad se ve como algo insano, se nos impulsa a compartir con medio mundo, y a través de varias redes, nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos, nuestras vacaciones, o simplemente el desayuno cotidiano.  Poco a poco, y entre foto y foto nuestros “momentos personales” se van haciendo más pequeños, y pueden incluso llegar a desaparecer.

Quizá un té, preparado con calma, y tomado sorbo a sorbo, con más calma aún, sin fotos, sin celular, y sin avisar a nadie de lo que estás haciendo, sea un buen momento para no hacer nada, para disfrutar de lo que haces, de lo que hueles y de lo que saboreas, para mirar por la ventana o a la pared y dejarse ir, pensar, y hablar con uno mismo, en silencio o en alta voz, pero hablar. Puede que esa sea la magia que los monjes budistas vieron en el té; una invitación a conectarnos con nosotros mismos.

¡Buena Salud!

 

Ing. Maricel Pedrozo

M.P. 82-2-1504

 

 

Redes y newsletter

© 2018 Diario Síntesis. Todos los derechos reservados.Desarrollo: Pencillus

Buscar