Dr. Adalberto Di Santo

Reflexiones sobre seguridad urbana: su problemática, soluciones y aportes

0
0
0
s2smodern

 

“El éxito no se logra con cualidades especiales. Es un trabajo de constancia, de método y de organización.
J. P. Sergent



Pude observar un aviso en el Diario “la Capital de Rosario” (16/09/2019 página de Policiales),  donde se pone de manifiesto la construcción de Estaciones Policiales o destacamentos policiales en la ciudad de Rosario, la eliminación del sistema tradicional de Comisaría en cada Barrio, en cada sector, en cada seccional de la ciudad de Rosario, obviamente éste modelo, de prosperar,  se va a replicar en todos los departamentos de la Provincia de Santa Fe.
Esto es JUSTAMENTE LO QUE NO HAY QUE HACER, es todo lo contrario, desde mi humilde opinión.
Si el gobierno socialista, que gobernó casi 12 años en la Provincia de Santa Fe, su talón de Aquiles,  aquello que lo llevó a perder las elecciones en la provincia, justamente como prioridad, es el tema SEGURIDAD, vale recordar que el eje de campaña, del hoy gobernador electo Perotti,  fue PAZ Y ORDEN, parece un dislate, una cuestión irrisoria, que insistamos en un modelo de policía alejada de la comunidad, con módulos que no interactúan con el vecino.
Si recorremos los orígenes, la historia fundacional de las mejores policías, modelos exitosos del mundo, ubicando sus aspectos significativos, la policía y sus servicios están ligadas, unidas a la comunidad, ésta es la verdad, es decir descentralizar para ligarnos, acercarnos, meternos, entrelazarnos con la historia doméstica de los ciudadanos, es decir, estar tan cerca que conocer antes o a quiénes, cómo y porqué se va a producir un delito de las características que fuere.
La policía,  sus integrantes, son los defensores de la ley como del orden, pero solos no pueden, juntos con todos los ciudadanos en ese esfuerzo común deben promover la seguridad pública y mejorar la calidad de vida.
La PREVENCIÓN es el eje, una vez que el delito ocurre, ya no hay nada más que hacer que reparar el daño, es justamente lo que debemos hacer, prevenir que no ocurra el daño.
La policía es un servicio social NECESARIO E IMPRESCINDIBLE en todo tipo de orden social, que obviamente se debe adaptar a cada comunidad.
“Mantener en todo tiempo una relación con el público que dé realidad a la historia, tradición de que la policía es el público,  el público es la policía, el policía es solo un miembro del público pagado para dar atención todo el tiempo a los deberes que le incumben para cada ciudadano, por el interés del bienestar y la existencia de la comunidad.
Todos estos proyectos, que en estos 12 años se fueron impulsando, ¿qué lograron y qué hicieron…?; la respuesta es obvia, alejaron al policía del público, lo transformaron en una institución que no reconocen las realidades básicas del barrio y del vecino común.
La policía no es una institución horizontal, todo lo contrario, debe ser vertical, donde la cadena de mando exista, las órdenes no son deliberativas sino ejecutivas, con personal a su mando que conozcan perfectamente el territorio, las leyes, la institución,  los métodos como procedimientos para la eficiencia del sistema, su prevención.
Tenemos tendencia en nuestro país, de estar permanentemente buscando soluciones extranjeras o métodos foráneos para combatir nuestra realidad, he aquí un aporte de una policía moderna y eficiente del planeta.

Fuerza Policial, de  Inglaterra y Gales: principios básicos


1- Nombrar ciudadanos locales con autoridad suficiente para desempeñar el rol de Policía.
2- Proteger la vida y la propiedad.
3- Mantener el orden.
4- Prevenir y detectar el crimen y llevar a juicio a quienes delinquen contra la Paz.


Simple, práctico, sin tantas vueltas o palabrerío, sin contenido y difícil de significar, fácil de explicar.
Esta relación Estado-Sociedad, que se viene transformando en los últimos años, que ha impactado en las políticas públicas, en materia de seguridad, lo único que hemos hecho es agravar las cuestiones, con una sensación de la población de indefensión. Este es el desafío de la democracia, encontrar políticas activas que vuelvan al ciudadano común a creer en sus fuerzas, que la respeten y garanticen sus derechos humanos.
En relación a la policía como institución, debemos en primer lugar lograr que sus integrantes, es decir, quienes abracen la carrera policial, amen y respeten a la institución, deben ganar un buen sueldo, tener una vivienda digna, que tanto a su familia,  como a ellos mismos, le den la notoriedad social como la tranquilidad para desempeñar una actividad que está en contacto con lo peor de la sociedad “el delito”.
Es decir, vivir en una buena vivienda, en un buen barrio, educar a sus hijos en escuelas acordes a su actuación y situación comunitaria,  estar permanentemente actualizándose en su profesión como en su vida personal, manteniendo su condición física como su espíritu, su aseo personal, para ganarse el respeto de sus semejantes.
Debe ser un orgullo trabajar, desempeñarse en una fuerza policial, el policía debe ganarse el respeto en su barrio y deben ser los mejores conocedores de tal situación.
Hay muchos que no denuncian, por eso, debemos confeccionar nosotros un mapa del delito, el policía debe conocer la forma, la actuación, el modo, los horarios, las zonas, las calles y las señas e interpretaciones particulares del delito.


La comisaría, junto al vecino,  la policía más cerca que nunca de esa situación, es imposible crear súper comisarias, súper destacamentos, nodos, nudos, lo que sea, NADA DE ESTO, es justamente al revés, debemos ser capaces de tener policías súper respetados, muy cerca del vecino común.


En éste proceso de asociación comunitaria, debemos tener COMUNICACIÓN, CONFIANZA, FACILITAMIENTO DEL CONTACTO COMUNITARIO para INTERCAMBIAR INFORMACIÓN, IDENTIFICAR LOS PROBLEMAS  DARLE SOLUCIÓN A LOS MISMOS.
La fuerza policial no es más ni menos que una delgada línea entre la sociedad y los delincuentes, es parte de la sociedad, sobre todo en un contexto actual, inminente, no alejado del territorio, con un modelo de respeto hacia la misma.
Es fundamental que en los primeros tiempos de este trabajo se establezca una línea de acción y comportamiento CON LA JUSTICIA,  ante los delitos más comunes que en la actualidad existen, y que surjan del mapa que a tales efectos se confeccione rápidamente.


Ante cada delito, ante cada accionar, la JUSTICIA debe coordinar un resultado conjunto con la policía, para que ambas instituciones trabajen con confianza y respeto unos con otros, es decir, a sabiendas que va a pasar ante cada caso; para eso se deberán llevar adelante urgente reuniones con los actores principales Justicia, fuerzas policiales, colegios respectivos, medios de comunicación, etc., para coordinar metodologías de trabajo a corto, mediano y largo plazo.


Planificar es prever racionalmente las acciones en función de los recursos y los objetivos para lograr transformaciones, con las personas (los actores) que forman parte de esas organizaciones, así vamos a llegar donde queramos estar.
En conclusión, en materia de seguridad, debemos volver a los esquemas comunitarios de interrelación, prevención, respeto hacia nuestras fuerzas de seguridad, donde nuestros hombres integrantes de esas fuerzas sientan el orgullo y la vocación de integrarlas, sin miedo al vecino.
Ser ordenados y manejar bien éste concepto, es tener éxito en la administración laboral y profesional,  debemos aplicarlo en todas nuestra vidas.


Por Dr. Adalberto Di Santo
Abogado, 33 años de ejercicio académico en  la Escuela de Policía Brigadier Soto de la Provincia de Santa Fe.

Redes y newsletter

© 2018 Diario Síntesis. Todos los derechos reservados.Desarrollo: Pencillus

Buscar