La historia del té negro 

 

El Té negro es una bebida saludable. Es considerada como la segunda bebida más importante en occidente. En el mundo se lo toma frío o caliente, en el desayuno o en la cena. En estado puro o mezclado con otras especias.

Sin importar la manera y el momento que elegimos beberlo, quizá solos o acompañados. No hay lugar a donde vayamos, donde no se pueda encontrar diferentes tipos de té negro.

Pero, el Té negro, que deriva de la Camellia sinensis, también tiene su historia.

Resulta que este género no es el pionero de los tés, porque las primeras variedades consumidas por el hombre en China fueron: tés blancos y verdes. Y no fue hasta finales del siglo XVII que apareció el té negro, cuando los comerciantes holandeses y portugueses llevaron el té a Inglaterra.

El siglo XVII fue crucial en el desarrollo del té, en todos sus aspectos.  Empezó a exportarse, se perfeccionaron nuevas técnicas de elaboración y se descubre la oxidación del té. 

Fue a finales del siglo XVII cuando los chinos se dieron cuenta que al oxidar el té, este desarrollaba un sabor diferente, muy agradable. Pero también se dieron cuenta que se podía almacenar mucho más tiempo. Por este motivo es que se empezó a comercializar más el té negro con occidente.

Los viajes por mar en ese entonces eran largos, duraban meses, y China que tenía el monopolio del té, eligió exportar sólo esa variedad porque les resultaba más sencillo.

Pero surgieron conflictos alrededor de la demanda del té negro en occidente. A China le costó sangre tener el monopolio del té, porque solamente le interesaba cambiar té por plata, y los ingleses no podían pagar este precio. Así que obligaban y ofrecían a China otro producto que estuvo en auge en ese entonces, el opio. A raíz de esto, se generó la guerra del opio, e  Inglaterra ya no podía seguir comercializando té con china.  Entonces,  Inglaterra encontró té autóctono en Assam, la India, donde también corrió mucha sangre, porque los ingleses invadieron India, para hacer plantaciones y obligar a los pobladores a trabajar en los campos.

Pero no terminó allí, también hubo roces con Estados Unidos. En ese entonces Inglaterra puso un alto impuesto al té negro, afectando la comercialización con USA.

En 1773, tres barcos llenos de té negro llegaron al puerto de Boston, y en protesta por el alto costo los americanos lanzaron al mar todo el cargamento de los barcos. Este evento trascendió  como el Motín del té de Boston.

Alrededor del mundo existieron más conflictos con el té, pero eso lo veremos después. Por el momento debemos destacar algunas bondades.

Ésta variedad es la más oxidada, por lo tanto muy energizante, con una gran contenido de Flúor y minerales, relaja los vasos sanguíneos y sus antioxidantes regulan el aparato digestivo.

¡Si incorporas té negro a tu desayuno experimentarás que levanta el ánimo y cura el malhumor!  ¡Buena Salud!

 

 

Ing. Maricel  Pedrozo

M.P. 82-2-1504

 

Redes y newsletter

© 2018 Diario Síntesis. Todos los derechos reservados.Desarrollo: Pencillus

Buscar