César Ríos

Herme Juárez: El símbolo

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Más allá de la típica inoperancia de las autoridades, que dejan que las cosas pasen porque están siempre detrás de todos los hechos, existe un problema social de fondo, quizás relacionado con las conductas generalizadas. 

Empecemos por pensar en lo que significaron para la región los allanamientos y las detenciones de las personas vinculadas a la Cooperativa de Trabajos Portuarios. La figura de Herme Juárez es muy significativa para nuestra zona: para los trabajadores porque encontraron en la cooperativa lo que tal vez no hubieran encontrado en otro lugar; para los dirigentes políticos de casi todos los partidos, que han sido “bendecidos” (léase ayudados) en sus períodos eleccionarios; para comercios que han usufructuado de los generosos gastos del movimiento que genera la cooperativa; para los empresarios vinculados a los puertos de los cuales muchos han hecho buenos negocios, aunque en los últimos tiempos se vieran perjudicados por las tarifas que les imponía Juárez. Una persona que es vista como un dador benéfico y, al mismo tiempo, como un típico corrupto de nuestra argentina ciclotímica, tan dada a ponderar y juzgar con una liviandad asombrosa.

Evidentemente, detrás de todo esto se encuentra ese pliegue social que muestra la otra realidad, la de las mafias de los puertos, la de la existencia de los puertos secos, la del tráfico de drogas, la del lavado de dinero, la de la oportunidad de hacer fortuna en poco tiempo, la del amiguismo en los negocios sucios y la de las oportunidades para todos los que abrevan en tamaña olla de negocios y de corrupción.

Con esa embriaguez que provoca tal dimensión de realidad, muchos, de alguna manera u otra, han bebido del néctar de los puertos. Y ahora otros quieren beber con una intensidad que los hace igualmente insaciables. La detención de Juárez puede ser justa, pero las intenciones de los que lo hicieron no son inocentes. Y Juárez no deja de ser un símbolo de nuestra época en esta pequeña comarca de la provincia.

El carácter perverso de esas conductas generalizadas ha hecho que una persona como Juárez sobreviviera a tantas décadas, es más, diría que hasta ha creado un personaje de esa naturaleza.

Pero, ¿qué son las conductas generalizadas? La suma de las conductas de los integrantes de una sociedad, que forman el carácter de una comunidad. Y si hoy en día existe un afán desmedido por lo material, hasta el punto de dejar de lado los valores que sabemos debemos tener frente a tanta impudicia moral, la conducta que se forja es de pusilánime mediocridad.

En todas las épocas seguramente ha sido igual, pero siempre hubo razones para luchar contra lo que se creyó que estaba mal. Y si hoy pareciera que no encontramos salida a nuestros problemas, quizás sea porque hemos perdido el sentido que nos motivó en otros momentos de la historia.

 

 

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