César Ríos

Los rehenes pagan peaje

0
0
0
s2smodern

El pago de peajes tendría razón de ser si las rutas y accesos se encontraran en buenas condiciones y si los servicios se prestaran en forma óptima. En muchas oportunidades SINTESIS hizo referencia al mal estado de la autopista Rosario-Santa Fe, al pésimo estado de los accesos y a la imposibilidad de utilizar algunos de ellos por estar ocupados por largas filas de camiones, que muchas veces se extienden a lo largo de varios kilómetros de la traza. Todo esto, no solamente con total impunidad, sino con la insolencia de seguir cobrando peaje y sin advertir a los automovilistas de tales circunstancias.

Por eso lo ocurrido en la autopista Rosario – Córdoba es un ejemplo de cómo deben defender sus derechos los ciudadanos, al negarse a pagar el peaje por el mal estado de la autopista mediante una presentación judicial. Además ese sector de la autopista fue siempre un lugar de violentos asaltos, en el cual los delincuentes se cansan de intentar frenar vehículos con piedras en el camino o arrojándole objetos, que en no pocas oportunidades han generado accidentes. 

Y a todo eso hay que sumarle (para ambas autopistas) animales sueltos, vehículos que circulan en mal estado, sin luces, en fin, una larga lista de peligros para los que circulan creyendo que al pagar un peaje estarán tranquilos y cuidados de eventos que se pueden evitar con solo prestar atención o desplegar medidas básicas de seguridad.

Muchos ya se olvidaron el rimbombante anuncio del gobierno provincial de la construcción de la tercera vía en la autopista Rosario-Santa Fe, hecho que en tiempos de campaña comenzó a hacerse tímidamente en el inicio de la ciudad de Rosario y luego se dejó por completo. Y a esto sumarle las idas y venidas con las concesiones a “privados”, con la casual coincidencia que cuando nada se hacía todo se cobraba en manos concesionadas y cuando hay que realizar obras regresa al Estado provincial. Es decir, los privados cobran pero las obras las hacemos con el dinero de todos.

En fin, seguimos siendo rehenes de la corrupción ajena y de nuestras propias debilidades. 

 

More about: |

Redes y newsletter

© 2018 Diario Síntesis. Todos los derechos reservados.Desarrollo: Pencillus

Buscar