César Ríos

“Vuelve la burra al trigo”

Para aquellos que no saben o se olvidaron del significado de esta frase popular, les recuerdo que hace referencia al hartazgo y fastidio que se generan cuando se cometen los mismos errores.

Otra vez el gobierno nacional, y apoyado por los gobiernos provinciales, han decidido continuar por el mismo camino que no da resultados concretos. Instalar un " toque de queda ", Porque es eso, pero no tienen el valor de decirlo de cara a la sociedad y entonces utilizan eufemismos trágicos como "cuarentena nocturna" o "restricciones". En el horario de 23 a 6 se continuará con la profundización de la grave crisis económica que atraviesan algunos sectores, principalmente el de los gastronómicos, que hasta ahora venían cumpliendo impecablemente con los protocolos. Esta actividad comenzó de a poco a encontrar un rumbo y, lo más importante respecto a la pandemia, a aprender a cuidar a los clientes.Ahora con estas medidas nuevamente los sumergirá en problemas económicos. Y todo porque el Estado, en sus variantes nacionales, provinciales y municipales, no ha querido establecer las reglas claras de juego para todos. El temor a perder votos,

Si no se juntan de 23 a 6 se juntarán de 6 a 23, porque cuando la estupidez no tiene límites tampoco lo tiene para los horarios. Aunque parece que la estupidez política aunada con la cobardía puede generar mayores problemas.

Como siempre se castiga a los que respetan el orden y el convivir público y los que van por la izquierda riéndose de medio mundo son los que mejor la pasan. Ese es el mensaje que dejan estas incoherencias de los timoratos gobernantes.

Seguramente, como algunas de las fiestas clandestinas se realizan en las islas, tomarán la medida de impedir que se pueda remarcar, nadar, es decir recrearse “ sanamente y en familia ” (como dice el queridísimo Carlitos Balá).

De 23 a 6 es un símbolo, porque se analizaba extender ese horario, etcétera ¿Cuál es el problema? ¿Las fiestas clandestinas? Pues entonces las fiestas clandestinas se harán hasta esa hora y ¿qué cambiará? Absolutamente nada, porque el problema es que las fiestas clandestinas también están prohibidas y siempre estuvieron prohibidas durante la pandemia.

El problema principal es que las autoridades no tienen "autoridad" para decir "no" a fiestas estas y tienen miedo de actuar en consecuencia ¿O quizás haya detrás de estas fiestas intereses de funcionarios a lo largo del país? En fin, estamos como siempre, con miedos e intereses de por medio, aunque en medio de una pandemia.

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